Una original guía de supervivencia vital
La vida, ese viajazo en el que no pocas veces anhelamos un manual de instrucciones. Sobre todo cuando tu existencia parece atorarse. En la felicidad parece innecesario reflexionar. El disfrute ya lo llena todo. Pero la mayoría ya sabemos que, durante el viaje, alguien parecerá tozudamente empeñado en ofrecernos dosis de ambas de las formas más imprevisibles. Como esas veces en que un buen amigo consigue hacerte reír justo cuando estabas a punto de romper a llorar.
Cristina Salgado es trabajadora social y mujer. También un ser humano como tantos, con sus alegrías y disgustos. Alguien que —como todos— andaba revolviendo en sus cajones vitales para encontrar ese manual soñado del vivir en paz. Ella tampoco lo encontró, pero durante la búsqueda cayó en la cuenta de que nunca lo encontraría fuera. Todo estaba en ella, en su propio viaje. Y cuando empezó a poner orden en sus recuerdos, reacciones y conclusiones se ilusionó con la idea de que tal vez todo aquello pudiera ser útil para otros. Nunca sería un manual de vida. No existen, o al menos no un único manual que sirva para todos y para todo. Cada uno debe escribir el suyo. Ella no lo pretendía, pero, poco a poco, sí que logró dar forma a una original guía de supervivencia titulada «Manual para amaestrar dragones». En cada capítulo, estructurado en tres niveles, Cristina nos desvela algún acontecimiento autobiográfico para luego analizarlo desde teorías de trabajo social y sociología, pero también contemplando filosofías humanistas, holísticas y ecológicas. Además propone actividades para trabajar cada tema de forma práctica y concreta.
Ahí están sus Dragones, y los tuyos y los de todos. Algunos nos abrasan con su aliento de fuego desde el exterior día tras día. Otros habitan en nuestro interior, siempre prestos a encontrar un problema para cada solución.
Cristina ha querido que el 100% de la recaudación de la venta de sus ejemplares sirva para ayudar a esos otros animales que, en vez de escupir fuego, exhalan amor a este planeta tan necesitado de él.
Hoy deseamos de corazón que esta humilde bitácora de papel sirva para ayudar a muchos viajeros a alcanzar ese destino tan remoto y deseado llamado serenidad.
Gracias, Cristina.







