Nosotros y las facturas veterinarias: la historia interminable.
A lo largo de los años he conocido a personas maravillosas relacionadas con la protección animal. De ellas he aprendido sobre ilusión y sobre cómo los pequeños logros de cada día son dignos de celebrar. También me han enseñado a no dejarme apabullar por esa ingente tarea que tiene pendiente este país en lo referente al abandono animal.
Por carácter, soy muy de mirar globalmente e intentar llegar a todo con planificación y esfuerzo, pero últimamente la vida me está enseñando a disfrutar del camino incluso en las dificultades. Se trata de seguir caminando y no rendirse.
Os cuento ésto porque hace unos días, cuando hablaba con Teresa — la presidenta del Refugio-Escuela Marlene—, le pregunté sin rodeos cuál era el montante total de las facturas con las que necesitaba ayuda y con cuál quería que Mascotas con futuro empezase a colaborar. Cuando escuché la cifra global, mi mente analítica y planificadora entró en shock. No os voy a asustar, es mucho, pero que mucho dinero. A pesar de eso,Teresa, encantadora como siempre, me dijo: «Tú tranquila. Empecemos por Iris, que es un amor de gata y ha llegado a nosotros en unas condiciones horrorosas».
Al poco tiempo me envió al mail fotos de la gatita. También me contaba su historia y adjuntaba la factura pendiente de pago. Había que afrontar los gastos de hospitalización y de todas las pruebas que intentaban descubrir el origen de su deplorable situación física. Tocaba ponerse en marcha. Superar la lástima inicial y pasar a la acción.
A Iris la encontró un voluntario el día 25 en el camino de tierra cercano al refugio. Creemos que tiene unos cuatro años, pero su estado era tan lamentable que pensaban que era más jovencita. Estaba deshidratada y con una colitis acuosa tremenda. De hecho no comía, solo bebía. Le estuvieron alimentando con jeringa y a los 3 o 4 días intentaron convencerla con una dieta más sabrosa. Por suerte lo lograron. Iris ya pesa 400 gramazos más. A cada poco que engorda, también lo hace nuestra esperanza.
Su carácter es maravilloso. No muchos gatos saben abrazar. Iris sí, y te aseguro que son de los que no se olvidan. Un amor de gata que solo aportará bondad y alegría a la familia que tenga la suerte de adoptarla.
En resumen, no me gusta publicar facturas para dar fe de gastos y pagos. Sé que todos los que seguís a Mascotas con futuro confiáis en nosotros y en nuestra escrupulosa gestión de los fondos. Son aproximadamente 450€ que empezamos a buscar desde hoy.
Necesitamos donaciones, por pequeñas que sean. Como os decía al principio, muchos pequeños logros acaban creando algo digno de celebrar. Y en esta ocasión queremos celebrar la vuelta a la vida de Iris por todo lo alto. Juntos, todos, como siempre.
También podéis empezar a planificar vuestros regalos navideños y hacer compras en nuestra web.
Y, por favor, difundid la historia de Iris entre vuestros amigos. Que nos sigan en RRSS y que colaboren ellos también.
P.D.: La montaña de facturas de Teresa aún sigue ahí, mirándome amenazadora, pero Mascotas con futuro no va a apartarle la mirada. Con vuestra ayuda nos quedamos aquí, de pie, plantándole cara.






